1 - 25 Texto Bíblico
1 No reprendas con dureza al anciano, sino, [más bien,] exhórta[lo] como a padre; a los más jóvenes, como a hermanos, 2 a las ancianas, como a madres; a las más jóvenes, como a hermanas, con toda pureza. 3 Honra a las viudas que en verdad son viudas; 4 pero si alguna viuda tiene hijos o nietos, que aprendan [estos] primero a mostrar piedad para con su propia familia y a recompensar a sus padres, porque esto es agradable delante de Dios. 5 Pero la que en verdad es viuda y se ha quedado sola, tiene puesta su esperanza en Dios y continúa en súplicas y oraciones noche y día. 6 Mas la que se entrega a los placeres desenfrenados, [aun] viviendo, está muerta. 7 Ordena también estas cosas, para que sean irreprochables. 8 Pero si alguno no provee para los suyos, y especialmente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo. 9 Que la viuda sea puesta en la lista solo si no es menor de sesenta años, [habiendo sido] la esposa de un solo marido, 10 que tenga testimonio de buenas obras; si ha criado hijos, si ha mostrado hospitalidad a extraños, si ha lavado los pies de los santos, si ha ayudado a los afligidos [y] si se ha consagrado a toda buena obra. 11 Pero rehúsa [poner en la lista] a viudas más jóvenes, porque cuando sienten deseos sensuales, contrarios a Cristo, se quieren casar, 12 incurriendo [así] en condenación, por haber abandonado su promesa anterior. 13 Y además, aprenden [a estar] ociosas, yendo de casa en casa; y no solo ociosas, sino también charlatanas y entremetidas, hablando de cosas que no [son] dignas. 14 Por tanto, quiero que las [viudas] más jóvenes se casen, que tengan hijos, que cuiden [su] casa [y] no den al adversario ocasión de reproche. 15 Pues algunas ya se han apartado para seguir a Satanás. 16 Si alguna creyente tiene viudas [en la familia], que las mantenga, y que la iglesia no lleve la carga para que pueda ayudar a las que en verdad son viudas. 17 Los ancianos que gobiernan bien sean considerados dignos de doble honor, principalmente los que trabajan en la predicación y en la enseñanza. 18 Porque la Escritura dice: NO PONDRÁS BOZAL AL BUEY CUANDO TRILLA, y: El obrero es digno de su salario. 19 No admitas acusación contra un anciano, a menos de que haya dos o tres testigos. 20 A los que continúan en pecado, repréndelos en presencia de todos para que los demás tengan temor [de pecar]. 21 Te encargo solemnemente en la presencia de Dios y de Cristo Jesús y de [sus] ángeles escogidos, que conserves estos [principios] sin prejuicios, no haciendo nada con [espíritu de] parcialidad. 22 No impongas las manos sobre nadie con ligereza, compartiendo así [la responsabilidad por] los pecados de otros; guárdate libre de pecado. 23 Ya no bebas agua [sola], sino usa un poco de vino por causa de tu estómago y de tus frecuentes enfermedades. 24 Los pecados de algunos hombres son ya evidentes, yendo delante de ellos al juicio; mas a otros, [sus pecados] los siguen. 25 De la misma manera, las buenas obras son evidentes, y las que no lo son no se pueden ocultar.
Explicación aún no disponible